La industria turística comienza a descubrir el potencial de
las pulseras inteligentes, equipadas con chips de radiofrecuencia.

Millones de turistas en todo el mundo han perdido el miedo a la tecnología. Es más, ahora ya no conciben sus viajes sin llevar consigo el smartphone o tablet de modo que puedan estar siempre conectados a internet.
Y al calor de esta tendencia, decenas de miles de clientes comienzan a aceptar sin reparos el uso de pulseras inteligentes que las empresas turísticas les entregan al entrar en parques temáticos, cruceros u hoteles.
Con estos dispositivos, el usuario puede por ejemplo entrar en un recinto o atracción por un acceso especial rápido (evitando colas), pagar sus consumiciones extras o incluso usar la pulsera como la llave de la habitación.
Ahora bien, la plena adopción de esta tecnología móvil va a estar sujeta a un período de prueba-error, según advierte la firma consultora PhoCusWright.
Parques temáticos
Una de
las compañías que ya se ha lanzado a probar este invento, y de momento con
éxito, es Disney World. A finales de 2013, comenzó a ofrecer a los
visitantes de su parque temático situado en Orlando, Florida, el
dispositivo Mymagic+.
Con esta
pulsera, que se complementa con una app para el smartphone, el
viajero puede planificar sus vacaciones en Disney de manera integral: puede
combinar diferentes transportes y transfers al aeropuerto; acceder al interior
del parque o a los restaurantes donde haya hecho la reserva; usar la pulsera
(vinculada a su tarjeta de crédito) como medio de pago o como pases rápido a
determinadas atracciones; almacenar fotos en la memoria interna del
dispositivo...
En suma,
la app móvil y las pulseras MagicBand ofrecen de manera automatizada un
grado de personalización del viaje que sienta precedentes en la
industria turística.
Según
destaca PhocusWright, “Disney es capaz de ofrecer toda esta experiencia de
viaje sin problemas porque ofrece un amplio abanico de productos en el
mismo espacio geográfico, sin sufrir los problemas de coordinación que
tendrían múltiples proveedores a la hora de organizarse ellos mismos para
ofrecer algo similar”.
Y lo
cierto es que el invento parece tener éxito. En un reciente encuentro con
accionistas, los directivos de la compañía revelaron que gracias a las pulseras
MyMagic+ la compañía está haciendo tanto dinero en su parque DisneyWorld de
Orlando que ha podido compensar los gastos de preapertura de Shangai
Disneyland.
La
intención de la compañía es introducir estos dispositivos en otros parques del
mundo, porque se ha comprobado además que las pulseras permiten
agilizar cada mañana la entrada de miles de personas en pocos minutos.
Y cuanto
más tiempo están los clientes dentro y más cómoda resulta su experiencia, más
gastarán. Además, la pulsera permitirá a Disney reunir una ingente cantidad
de datos sobre el comportamiento y compras de miles de
visitantes dentro del parque.
Cruceros

En su nuevo crucero Quantum of the Seas, el más avanzado tecnológicamente de la flota, los pasajeros con estos dispositivos pueden orientarse por el interior del barco, realizar compras a bordo o utilizar la pulsera como llave de su camarote.
Ahora bien, ¿no supone esta tecnología un sistema de control del pasajero, para conocer qué hace en todo momento, por dónde se mueve, dónde gasta más...?
Adam Goldstein, presidente y CEO de Royal Caribbean International, no lo ve así.
“Hemos intentado que la tecnología a bordo del Quantum of the Seas mejore la experiencia del cliente. De hecho, uno de los objetivos principales es facilitar el seguimiento del equipaje a bordo”, comentaba Goldstein a Hosteltur.
“En la actualidad ya generamos muchos informes sobre los comportamientos de compra a bordo. Si alguien no quiere llevar el bracalete con chip, puede usar la tarjeta de siempre. Nosotros creemos que la enorme mayoría de los pasajeros verán las ventajas a esta innovación”, añadía.
“No es una tecnología de Gran Hermano, nuestra intención no es monitorizar los pasajeros, sino que la gente se sienta cómoda. La pulsera también hará las compras a bordo más fáciles. Pero no queremos seguirles en cada momento”.
Compras de impulso
La idea básica es que, al funcionar estos dispositivos como monederos virtuales, el cliente siempre lo tendrá más fácil para gastar su dinero, sin necesidad de tener que sacar su cartera y cediendo así a las compras de impulso. Pero todas las compras, claro está, se acabarán cargando en la tarjeta de crédito.
Pulsera Visa

Este dispositivo permite hacer compras tan solo acercando la muñeca al datáfono. La prueba fue “la mayor experiencia en Europa de uso de un wearable como medio de pago para transacciones reales con Visa”, según informó la entidad financiera.

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