El objeto, llamado «Knee Defender» (defensor de rodillas), está hecho de plástico, y cuesta unos veinte euros
La tienda «online» GadgetDuck.com vende un accesorio de viaje con el que impedir que el asiento de delante en el avión pueda reclinarse, garantizando así espacio suficiente para las piernas del pasajero y protegiendo sus rodillas de «viajeros agresivos», según informa en su página web.
El objeto, llamado «Knee Defender» (defensor de rodillas,
en inglés), está hecho de plástico, tiene el tamaño de una llave y la
pareja se vende por menos de 22 dólares (menos de 20 euros), pudiéndose utilizar en la mayoría de aviones comerciales.
Su funcionamiento es sencillo: Se coloca como tope en las barras de la bandeja del avión,
impidiendo así que el asiento delantero pueda reclinarse más allá de
unos grados, en función de cómo de apretado se deje el artilugio. La
empresa señala que, en ocasiones, este mecanismo se puede utilizar
simplemente como medio preventivo ante movimientos bruscos
del respaldo, dando así tiempo al viajero a retirar la bebida o el
ordenador, o a colocarse en otra postura, antes de dejar al pasajero de
delante que mueva su respaldo para así evitar golpes inesperados.
Además, junto con el «Knee Defender» la empresa envía una tarjeta de cortesía
que el viajero puede entregar a su vecino de delante para avisarle de
que usará este aparato e informarle de cuánto margen tiene para reclinar
el respaldo de su asiento.
Con ella se invita además a los pasajeros «afectados» por
este accesorio a quejarse ante la tripulación del avión si lo estiman
conveniente «para ver si trabajando juntos convencemos a las aerolíneas de que dejen suficiente espacio entre las filas de asientos para que la gente pueda reclinarlos sin golpear las rodillas del de atrás».
Medida de presión
«Si las aerolíneas no protegen a la gente de golpes, aplastamientos e inmovilizaciones
-problemas muy reales según los profesionales de la salud, las agencias
gubernamentales, estudios médicos e incluso algunas aerolíneas-,
entonces la gente necesita opciones para protegerse. Hasta que haya algo
mejor, o simplemente algo más, está Knee Defender», proclama la empresa
en su web.
Además, asegura que las normas de la Administración Federal de Aviación (FAA) no prohíben el uso de este tipo de artilugios ya que no se usan durante el despegue o el aterrizaje, momentos en los que está prohibido tener la bandeja desplegada.
Igualmente, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ya
ha avisado a las aerolíneas de que podría exigirles más espacio para
las piernas en la clase turista por motivos de seguridad y para agilizar
los procesos de evacuación en caso de emergencia.
No a los asientos reclinables
Así las cosas, este artilugio estaría dando respuesta a una
demanda muy extendida entre los usuarios del avión, tal y como pone de
manifiesto una encuesta publicada en septiembre de 2013 por el
comparador de vuelos Skyscanner, según la cual más del 90% de los
viajeros internacionales sería favorable a instalar asientos no
reclinables en los aviones.
De hecho, más del 60% reconoce haber protagonizado o presenciado alguna discusión por este motivo,
por lo que una gran mayoría de los ciudadanos sería partidario de un
cambio normativo e, incluso, de una prohibición generalizada.
Algo que casa mal con otros resultados de la encuesta,
realizada entre más de 900 miembros internacionales de tripulación de
cabina, que apuntan a que el 70% de los viajeros reclina su asiento incluso teniendo una embarazada detrás y que al 80% no le importa que se trate de una persona mayor o enferma.
En febrero del año pasado, la empresa Monarch Airlines
anunció que los asientos ergonómicos de su nueva flota de aviones no
serían reclinables, como respuesta a las reclamaciones de muchos de sus
clientes, que pedían un mayor espacio para las piernas.
ABC

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